Yo utilizo el mismo truco con los carábidos, les pongo la mano delante y les obligo a parar y buscar alternativas, con lo que tarde o temprano se quedan unos segundos quietos, pero a veces cuesta un rato, son muy nerviosos y no les gusta la luz.
Respecto al de la foto, viendo que la parte final del tórax es casi tan ancha como los élitros, yo me decantaría más por el género Abax, del cual existen unas cuantas especies. A ver qué os parece.