Hoy en las cercanías de Orisoain he podido ver fugazmente, por dos veces, una carraca. La he visto posada sobre unas carrascas y las dos veces se ha ido volando, la primera vez al paso de mi coche y la segunda al verme a mí.
Durante unos diez minutos ha estado reclamando desde unos nogales.
Saludos.
Javier Murillo