En otros casos, el paso del hombre destruye la vegetación: cantera de Liédena; y en otros el no paso es ambivalente: favorece un tipo de vegetación: la sierra detrás de la cantera. Desde que dejó el cabrero de llevar cabras a la sierra se ha "cerrao", a decir de los mayores del pueblo; menos las dos sendas que mantienen abiertas los cazadores. Junto a estas sendas aparece una variada flora, que no hay entre los bojes, encinas y cascojas que antes comían las cabras.
Saludos. Joserra