En Ochagavia, en la zona de la Virgen de las nieves está prohibida la circulación por las pistas, se supone para conservar el entorno. A los madereros, sin embargo, no les incumbe respetar el criterio conservacionista del Valle de Salazar. Los destrozos medioambientales del trabajo maderero les deben de resultar invisibles a las autoridades del Valle y a las personas que vigilan el entorno ya que no los reflejan en los folletos que difunden ni en el precio del parking.
Las rodadas llegan a tener 70cm de profundidad, pero la desfachatez que las ampara no debe de tener fondo.
Joserra